Información puede ser arma de gobiernos para ganar
aliados
Patricia Vargas Quiroz
Informar a los gobernados no debe verse como una obligación
de los gobiernos, sostuvo José María Costa,
al exponer sobre "El deber de informar y la gobernabilidad",
en el primer seminario internacional de "Estrategias
de comunicación para gobiernos", que se llevó
a cabo ayer en Carmelitas Center.
Otros disertantes en la ocasión fueron Roberto Izurieta
(Uruguay-Ecuador), Edward Greefe (USA), Manuel Mora y Araujo
(Argentina) y Enrique Ruiz Díaz (Paraguay).
Costa manifestó que la información es un elemento
capaz de generar las alianzas necesarias, como también
el ambiente propicio para promover y afianzar las propias
acciones gubernamentales, toda vez que estas se sustenten
en los objetivos y valores de una sociedad. "Es necesario
que el Gobierno comprenda el sentido democrático
de la información", acotó.
EFICIENCIA. Contar con una comunicación eficiente
y transparente es fundamental para el gobierno que se encuentra
en un proceso de modernización política y
democrática. "En democracia, más poderoso
puede llegar a ser quien es transparente que aquel que oculta
información", añadió.
Según José María Costa, el gobernante
que quiere conservar e incrementar su poder, cumplir bien
con su deber de informar no es una obligación, sino
"sencillamente una necesidad, y quizá su mejor
estrategia política".
Encuestas, voz ciudadana
Las encuestas son útiles para los gobernantes, si
traen números favorables que pueden publicarse en
el diario, pero existe el peligro que los gobernantes actúen
demagógicamente, explicó el expositor argentino
Manuel Mora y Araujo, quien disertó sobre el tema
"Encuestas y campañas electorales". Añadió
que los sondeos sirven para mantener a los gobernantes comunicados
con los gobernados. "Las encuestas son la voz de la
ciudadanía", manifestó.
Mora y Araujo comentó que en muchos países
los gobiernos están facultados para convocar plebiscitos
a efectos de convalidar políticas públicas.
Añadió que, de hecho, hay una tendencia creciente
en esa dirección. Destacó que la encuesta
es como un plebiscito más económico y más
manejable y, como muchos plebiscitos, no tiene por qué
ser vinculante, en el sentido de obligar al mandatario a
actuar en la dirección preferida por la mayoría.
En otro momento señaló que a veces tiene más
valor simbólico o político un mensaje administrativo
expresado de cierta manera que un aviso publicitario, obviamente
político o propagandístico.
FUENTE: Ultima Hora: 15-11-03